Hay lugares que forman parte de la ciudad casi sin darnos cuenta. La Puerta de Palmas es uno de ellos: firme, reconocible y siempre presente junto al puente.
La Puerta de Palmas es uno de los grandes símbolos de Badajoz.
Muchos la ven al entrar, al salir o al pasear por la zona, pero no siempre se mira con calma. Sus dos torres redondas, su paso central y su imagen junto al puente forman una de las estampas más conocidas de la ciudad.
Una imagen que siempre vuelve
Este monumento tiene algo especial. No hace falta explicarlo mucho para reconocerlo.
La piedra clara, la forma de sus torres y la sensación de puerta abierta la convierten en un lugar muy unido a la historia y a la memoria de Badajoz. Es un punto de paso, pero también un rincón para detenerse unos segundos y mirar.
Una acuarela para mirar despacio
En esta nueva ilustración de Badajoz ilustrado, la Puerta de Palmas aparece en formato acuarela, con una mirada suave y luminosa.
La escena busca quedarse con su perfil más tranquilo: el monumento, la luz, las palmeras y ese aire sereno que todavía conserva uno de los rincones más conocidos de la ciudad.